martes, 8 de febrero de 2011

NO TODO EL ARTE SE ENCUENTRA EN LOS MUSEOS


Artista Terrorista, Fürer

Esporádicas acciones invaden las calles de Albacete. Pintadas, secuestros de esculturas, empapelados con mensajes irreverentes y apariciones espontáneas de esculturas insólitas. Nos referimos a Artista Terrorista, que con su arte lleno de humor ácido, se apropia del mobiliario urbano para sus acciones artísticas.

Artista Terrorista, de identidad desconocida y futuro treintañero es natural de Albacete, escenario habitual de sus acciones terrorístico-artísticas. Tiene formación en arte dramático, diseño gráfico, fotografía, escenografía y pintura y él mismo declara que tras ese bagaje, se empeña en olvidar todo lo que ha aprendido, pero sin olvidar a Tristán Tzara.

Él mismo califica su obra como un juego, algo irreverente que cabalga entre un juego infantil y algo perverso. Con toques de humor ácido que rozan lo absurdo y lo dadá nos presenta obras versátiles que tocan todos los campos: bien puede ser un cartel, un ready-made, una instalación, una fotografía o incluso el secuestro de una escultura emblemática de la ciudad de Albacete, “el cuchillero”, acción que fue encajada con mucho sentido del humor por los ciudadanos de dicha ciudad.

Nos encontramos ante un artista que parte de un concepto punk del arte que no de un estilo artístico en sí, pues ya vamos viendo en Artista Terrorista que trabaja sobre un amplio espectro de estilos y materiales. Su filosofía punk sobre su propia obra de arte le hace desprenderse de ella de tal manera que no existe preocupación alguna sobre el estado de la cuestión: no importa que desaparezca al día siguiente, que tapen su pintada con un cartel o que lo quiten, pues su obra es un disfrute efímero para el viandante o quizás más bien una manera de expresar sus necesidades artísticas, pues él mismo indica que, si bien es cierto que el espectador es necesario para que en sí la obra quede culminada, él no lo considera importante. Quizás sea porque su arte es más bien para el deleite propio que no para el uso y disfrute popular.

No considera que sus obras sean un acto vandálico, sino más bien que pueda ser que estén en los límites de la legalidad. Y es que según nos confiesa, el arte a día de hoy ha perdido su esencia convirtiéndose en moneda de cambio para otros muchos intereses. El arte ha encontrado su utilidad dentro del concepto capitalista, transformándose en material vacío. Artista Terrorista quiere volver a encontrar esa esencia, transformar sensibilidad y pensamientos en objetos, pues su obra, aún partiendo de una filosofía punk de desprendimiento absoluto de la misma, tiene un mensaje más allá de todo ese humor cínico que la recubre.

Y es que Artista Terrorista quiere retomar el discurso polémico dentro del arte, la protesta antisistema o contra lo establecido desde un discurso callejero y directo, pues si bien es cierto que este discurso se trabaja dentro del arte, ha llegado un punto en el cual es resobado y políticamente correcto. A Artista Terrorista no le preocupa lo que se diga de sus obras o de sus intervenciones artísticas, le preocupa manifestarse a través de ellas, es más bien una necesidad de decir que no una necesidad de ser escuchado, eso sí, lo dice mientras se lo pasa bien.

Podemos encontrar una de sus intervenciones artísticas en el Museo Municipal de Albacete, “Sr. Cocacolo”, en la segunda planta, siempre y cuando ningún empleado del museo se haya dado cuenta que la peana que debía estar libre, ha sido ocupada por Artista Terrorista.


Artista Terrorista, Sr. Cocacolo

Aquí os dejamos una muestra de sus obras y un enlace para que sigáis disfrutando, pues con toques de humor negro nos quiere hacer pensar en las cosas que nos rodean: Artista Terrorista


Rejón S. XXI


Religión Lavable


Woman´s Secret


Zara

Artículo publicado en la Revista Vulture el día 03 de Febrero del 2011.
No todo el arte se encuentra en los museos

viernes, 4 de febrero de 2011

ORLAN. EL CARNAL ART


ORLAN en una de sus operaciones.

Mireille Suzanne Francette Porte, más conocida como ORLAN – escrito todo en letras mayúsculas, según ella misma dice – es una artista francesa nacida el 30 de Mayo de 1947 en Saint-Éttienne, Loire. En la actualidad, vive y trabaja en Los Ángeles, Nueva York y París.

ORLAN se caracteriza por centralizar en sus obras la manipulación del cuerpo, de su cuerpo. Su cuerpo es su lienzo y a su vez su mayor obra artística.

Muchos artistas trabajan con su cuerpo, realizan performances en los cuales su cuerpo es el objetivo para múltiples agresiones a través de las cuales pretenden intentar averiguar dónde están los límites del ser humano, tanto del artista como del espectador.

ORLAN trabaja con su propio cuerpo de tal manera que lo reinventa. Se reinventa a sí misma en función de sus necesidades interiores como persona. Ella, como conjunto en el cual pueda existir un interior y un exterior, manipula su exterior hasta que lo hace coincidir con sus deseos interiores. Sería fácil recurrir al maquillaje, a las prótesis y a diferentes elementos externos que la sociedad de hoy en día nos proporciona para poder reinventarnos a nosotros mismos. Pero no, su campo de batalla es el quirófano. Lo que ella ha calificado como: CARNAL ART.

¿Y qué es el Carnal Art, según la propia artista? He aquí el manifiesto de ORLAN:

Definición:
El Carnal Art es un autorretrato en el sentido clásico, pero realizado mediante las posibilidades tecnológicas. Se encuentra entre la desfiguración y la refiguración. Esta inscripción en la carne, es una función de nuestro tiempo. El cuerpo se ha convertido en un “ready-made modificado”, ya no se considera como lo ideal que representó una vez; el cuerpo ya no es nunca más ese ready-made ideal que fue tan satisfactorio firmar.

Distinción:
A diferencia del Body Art, el Carnal Art no concibe el dolor como un redentor o una fuente de purificación. El Carnal Art no está interesado en el resultado de la cirugía estética, pero sí en el proceso de la cirugía, en el espectáculo y en el discurso sobre la modificación del cuerpo que se ha convertido en debate público.

Ateísmo:
El Carnal Art se resiste a heredar la tradición cristiana. El Carnal Art ilumina la negación cristiana del cuerpo-placer y expone su debilidad ante los descubrimientos científicos. El Carnal Art repudia la tradición del sufrimiento y el martirio, lo sustituye en lugar de eliminar, lo aumenta en lugar de disminuir – el Carnal Art no es una automutilación.

El Carnal Art transforma el cuerpo en lenguaje, la inversión de la idea bíblica de la palabra hecha carne; la carne se hace palabra. Sólo la voz de ORLAN se mantiene sin cambios. El artista trabaja la representación.

El Carnal Art encuentra la aceptación de la agonía del parto que es anacrónico y ridículo. Igual que Artaud, rechaza la misericordia de Dios – de ahora en adelante tendremos la epidural, anestésicos locales y analgésicos múltiples (¡Viva la morfina!) ¡Viva la morfina! (abajo con el dolor) A bas la douleur!

Percepción:
¡Puedo observar mi propio cuerpo abierto sin sufrir! Puedo ver todo el camino a mis vísceras, una nueva visión. “Puedo ver el corazón de mi amante y su espléndido diseño no tiene nada que ver con la simbología que se suele dibujar.

Cariño, me encanta el bazo, me encanta tu hígado, adoro el páncreas y la línea de tu fémur me emociona”

Libertad:
El Carnal Art afirma la independencia individual del artista. En este sentido, se resiste a la dictadura. Es por ello que se han contratado los medios de comunicación de masas (donde se interrumpen las ideas recibidas y se causa escándalo) e incluso se llegó hasta el poder judicial (para cambiar el nombre de ORLAN)

Aclaración:
El Carnal Art no está en contra de la cirugía estética, sino en contra de las normas que la impregnan, no solo con el cuerpo femenino, sino también con el masculino. El Carnal Art debe ser feminista, es necesario. El Carnal Art no sólo se dedica a la cirugía estética, sino también a cuestionar el estado del cuerpo y los problemas éticos que plantean la evolución de la medicina y de la biología.

Estilo:
El Carnal Art ama la parodia y el barroco, lo grotesco y lo extremo.
El Carnal Art se opone a las restricciones y convenciones del ejercicio y de la obra de arte sobre el cuerpo humano.
El Carnal Art es anti-formalista y anti-conformista.

ORLAN se reinventa a sí misma reencarnándose en un conjunto de “despieces” de las más bellas obras de arte: la barbilla de la Venus de Botticelli, la frente de la Gioconda de Leonardo da Vinci, la boca de El rapto de Europa de Boucher, los ojos de Psyche y la nariz de una de las esculturas de Diana, antigua diosa romana de la luna, la caza y la castidad. Según la propia artista, no es la belleza en sí lo que le atrajeron de estas obras, sino lo que representan estas mujeres frente a la historia y la mitología.

ORLAN cuestiona en sus trabajos la identidad y el género. El cuerpo como centro de todas las medidas, su cuerpo, su ORLAN como medida de todas las cosas. Sus trabajos de origen en los cuales ella media con su propio cuerpo los edificios, plazas y calles son la raíz de las operaciones que se realiza hoy en día. Aclaremos, que la medida del cuerpo que toma es el suyo, un cuerpo occidentalizado con una cultura occidental y tomando como referencia para sus operaciones mujeres de tradición occidental.

ORLAN se ha sometido a siete operaciones para cambiar su aspecto físico de forma extrema – actualmente posee dos cuernos en la sien que maquilla de color plateado para hacerlos resaltar – desarticulando el canon con el cual estas operaciones son utilizadas comúnmente. Es decir, con sus operaciones no pretende acercarse al modelo de belleza occidental, sino transformarse ella misma en un retrato clásico a través de los nuevos medios tecnológicos.

Desde aquí nos cuestionamos si podemos considerar a ORLAN, dentro de su características humanas, como a uno de los primeros cyborgs. Si bien es cierto que no posee características cibernéticas en su cuerpo, se ha reinventado tantas veces que, más allá de su mente, es posible que no quede nada de la ORLAN original, de Mireille Suzanne Francette Porte.

Vídeo en youtue de ORLAN

Este artículo fue publicado en la versión online de la Revista Vulture el 17 de Enero del 2011. ORLAN. El Carnal Art.